Peter Pan
Peter Pan —En aquel claro.
—Le pondré una cosa de cristal en la boca —dijo Presuntuoso y fingió hacerlo, mientras Peter aguardaba. Hubo un momento de angustia cuando retiró la cosa de cristal.
—¿Cómo está? —preguntó Peter.
—Vaya, vaya —dijo Presuntuoso—, esto la ha curado.
—Qué alegrÃa —gritó Peter.
—Vendré a verla otra vez por la noche —dijo Presuntuoso—; dele caldo concentrado de carne en una taza con pitorro.
Pero tras haberle devuelto el sombrero a John soltó grandes resoplidos, que era lo que tenÃa por costumbre al escapar de dificultades.
Entretanto el bosque habÃa estado plagado del ruido de las hachas; casi todo lo necesario para una vivienda acogedora estaba ya a los pies de Wendy.
—Ojalá supiéramos —dijo uno— qué tipo de casa le gusta más.
—Peter —gritó otro—, se está moviendo en sueños.
—Se le abre la boca —exclamó un tercero, mirando dentro respetuosamente—. ¡Oh, qué bonito!
—A lo mejor se pone a cantar en sueños —dijo Peter—. Wendy, cántanos el tipo de casa que te gustarÃa tener.