Peter Pan
Peter Pan —Sà —respondió ella y entonces sintió que estaba siendo desleal a Jane además de a Peter.
—Ése no es Michael —dijo rápidamente, no fuera a ser castigada. Peter miró con más atención.
—Eh, ¿es alguien nuevo?
—SÃ.
—¿Chico o chica?
—Chica.
Ahora tendrÃa que entenderlo, pero nada.
—Peter —dijo, vacilando—, ¿estás esperando que me vaya volando contigo?
—Claro, por eso he venido.
Añadió con cierta severidad:
—¿Has olvidado que hay que hacer la limpieza de primavera?
Ella sabÃa que era inútil decirle que se habÃa saltado muchas limpiezas de primavera.
—No puedo ir —dijo en tono de excusa—. Se me ha olvidado cómo volar.
—No tardo nada en volver a enseñarte.
—Oh, Peter, no malgastes el polvillo de las hadas en mÃ.
Se habÃa levantado y por fin lo asaltó un temor.
—¿Qué pasa? —exclamó, encogiéndose.
—Voy a encender la luz —dijo ella—, y entonces lo verás.