Las flores del mal
Las flores del mal El vino de los amantes
¡Hoy la atmósfera es espléndida!
¡Sin bocado, ni espuelas, ni brida,
salgamos a caballo del vino
hacia un cielo mágico y divino!
¡Como dos ángeles atormentados
por una implacable alucinación,
sigamos el lejano espejismo
en el azul cristal de la mañana!
Blandamente mecidos por las alas
del torbellino inteligente,
en nuestros delirios paralelos,
hermana mÃa, nadando juntos,
¡huiremos sin descanso ni treguas
hacia el paraÃso de mis sueños!