Las flores del mal
Las flores del mal El amorcillo y la calavera
Viñeta antigua
El amorcillo está sentado sobre la calavera
de la Humanidad,
y en ese trono, el muy profano,
con risa descarada,
alegremente sopla y hace pompas redondas
que ascienden por el aire,
como para fundirse con los mundos
de lo más hondo del éter.
El globo luminoso y débil
cobra un gran impulso,
revienta y escupe su alma endeble
como un sueño de oro.
Con cada pompa, oigo a la calavera
rogar y gemir:
—«Este juego feroz y ridÃculo,
¿cuándo va a terminar?
¡Porque eso que tu boca cruel
esparce por el aire,
monstruo asesino, es mi cerebro,
mi carne y mi sangre!».