Las flores del mal
Las flores del mal con su negra ira ha expulsado del paraíso terrenal,
¡oh Satán, ten piedad de mi miseria interminable!
¡Gloria y alabanza a ti, Satán, en las alturas
del Cielo, donde reinaste, y en las profundidades
del Infierno, donde, vencido, meditas en silencio!
¡Haz que mi alma un día, bajo el Árbol de la Ciencia,
a tu lado descanse, cuando sobre tu frente
se prolonguen sus ramas igual que un Templo nuevo!
