Las flores del mal
Las flores del mal Duellum
Dos guerreros se han arrojado el uno contra el otro; sus armas
han salpicado el aire de sangre y de destellos.
Esos lances, esos chasquidos del hierro son el estrépito
de una juventud víctima del amor plañidero.
¡Las espadas se han roto! ¡Como nuestra juventud,
amada mía! Pero los dientes, las uñas aceradas,
pronto vengan al sable y a la daga traidora.
¡Oh furia de los corazones maduros, ulcerados por el amor!
En el barranco que rondan leopardos y panteras
nuestros héroes, enlazados con saña, han caído,
y su piel pondrá flores a las áridas zarzas.
—¡Esta sima es el infierno, poblado de amigos nuestros!
¡Rodemos hasta el fondo sin un remordimiento, amazona inhumana,
para que sea eterno el ardor de nuestro odio!

