Las flores del mal
Las flores del mal El alba espiritual

Cuando en los libertinos el alba blanca y rojiza
se asocia al Ideal que los consume,
por obra de un misterio vengador
en el sopor del bruto se despierta un ángel.
El azul inaccesible de los Cielos Espirituales,
para el hombre abatido que aún asà sueña y sufre,
se abre y se ahonda con la atracción del abismo.
AsÃ, querida Diosa, lúcido y puro Ser,
sobre los restos humeantes de estúpidas orgÃas
tu recuerdo más claro, más rosado, más encantador,
ante mis ojos dilatados revuela sin cesar.
El sol ha ennegrecido la llama de las velas;
¡asÃ, siempre triunfante, alma resplandeciente,
tu aparición es igual al sol que nunca muere!
