Las flores del mal
Las flores del mal harÃa con mucho gusto de la tierra un despojo
y en un bostezo se tragarÃa el mundo;
¡es el HastÃo! —con los ojos hinchados de un llanto involuntario,
sueña cadalsos mientras fuma su pipa india.
Tú conoces, lector, a ese monstruo exquisito,
¡hipócrita lector —mi doble—, hermano mÃo!