Paraisos artificiales

Paraisos artificiales

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hay que haber sufrido mucho para sentir de este modo, hay que tener uno de esos corazones a los que abre y ablanda la desgracia, al contrario de aquellos a los que cierra y endurece. El beduino civilizado aprende en el Sahara de las grandes ciudades muchos motivos de enternecimiento que desconoce el hombre cuya sensibilidad limitan siempre el home y la familia. En el báratro de las capitales hay, como en el desierto, algo que modifica y modela el corazón del hombre, que lo fortifica de otro modo, cuando no lo deprava y debilita hasta la abyección y el suicidio.

Un día, poco tiempo después de este episodio, se encontró en la Albemarle Street con un antiguo amigo de su padre, quien le reconoció por su aire de familia; respondió con ingenuidad a todas sus preguntas, sin ocultarle nada, pero exigió que le diera su palabra de que no lo entregaría a sus tutores. Por fin, le dio su dirección, en casa de su huésped, el extraño abogado. Y al otro día recibió en una carta, que el abogado le entregó fielmente, un cheque de diez libras.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker