Paraisos artificiales
Paraisos artificiales La Introduction de los Suspiria nos entera de que para el opiómano, a pesar de todo el heroísmo desplegado en su paciente cura, hubo una segunda y hasta una tercera recaída. Es lo que él llama a third prostration before the dark idol. Aun admitiendo razones fisiológicas que alega como excusa, como la de no haber regido lo bastante prudentemente su abstinencia, creo que se podía prever con facilidad esa desgracia. Pero esta vez ya no se trata de rebelión ni de lucha. La lucha y la rebelión implican siempre cierta cantidad de esperanza, en tanto que la desesperación es siempre muda. Allí donde no hay remedio, los dolores más grandes se resignan. Las puertas, en otro tiempo abiertas para el regreso, se han cerrado, y el hombre avanza con docilidad hacia su destino. ¡Suspiria de profundis! Este libro tiene bien puesto el título.