Paraisos artificiales

Paraisos artificiales

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los relatos de Marco Polo, de los que se ha cometido el error de burlarse, como los de algunos otros viajeros antiguos, han sido comprobados por los sabios y merecen nuestro crédito. Yo no referiré, pues él lo hizo, cómo el Viejo de la Montaña encerraba, después de emborracharlos con hachís (de donde viene la palabra hachisinos o asesinos) en un jardín lleno de delicias, a sus discípulos más jóvenes, a quienes quería dar una idea del paraíso, recompensa prometida, por decirlo así, de una obediencia pasiva e irreflexiva. Con respecto a la sociedad secreta de los hachisinos, el lector puede consultar el libro del señor Hammer y la memoria del señor Silvestre de Sacy, incluida en el tomo XVI de las Memorias de la Academia de Inscripciones y Bellas Letras; y con respecto a la etimología de la palabra asesino, su carta al redactor del Moniteur, publicada en el número 359 del año 1809. Herodoto refiere que los escitas amontonaban granos de cáñamo sobre los que arrojaban piedras enrojecidas al fuego. Esto era para ellos como un baño de vapor más perfumado que el de cualquier estufa griega y el placer que causaba era tan vivo que les arrancaba gritos de alegría.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker