Paraisos artificiales

Paraisos artificiales

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El hachís, en efecto, nos llegó del Oriente; las propiedades excitantes del cáñamo eran muy conocidas en el antiguo Egipto y su empleo se difundió extensamente con diferentes nombres en la India, en Argelia y en la Arabia Feliz. Pero nosotros tenemos cerca, al alcance de nuestra vista, ejemplos muy notables de la embriaguez causada por las emanaciones vegetales. Sin hablar de los niños que, después de jugar y revolcarse en los montones de la alfalfa segada, experimentan con frecuencia vértigos singulares, es sabido que cuando se recoge la cosecha de cáñamo, los segadores, hombres y mujeres, sufren efectos análogos. Parecería que de la cosecha se desprende un miasma que perturba maliciosamente su cerebro. La cabeza del segador se llena de torbellinos y, a veces, de fantasía. En ciertos momentos se debilitan los miembros y se niegan a funcionar. Hemos oído hablar de crisis de sonambulismo bastante frecuentes en los campesinos rusos, la causa de las cuales se debe atribuir, según se dice, al uso del aceite de simiente de cáñamo en la preparación de los alimentos. ¿Quién no conoce las extravagancias de las gallinas que han comido semillas de cáñamo y el fogoso entusiasmo de los caballos que los campesinos, en las bodas y las festividades patronales, preparan para la carrera del pueblo con una ración de semillas de cáñamo, rociada algunas veces con vino?



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker