Paraisos artificiales
Paraisos artificiales En Constantinopla, en Argelia e inclusive en Francia, algunas personas fuman hachís mezclado con tabaco; pero entonces los fenómenos en cuestión se producen sólo en forma muy moderada y, por decirlo así, perezosa. He oído decir que recientemente y por medio de la destilación, se ha obtenido del hachís un aceite esencial que parece poseer una virtud mucho más activa que todas las preparaciones conocidas hasta el presente; pero no se lo ha estudiado lo suficiente para que yo pueda hablar con seguridad de sus resultados. ¿No es superfluo añadir que el té, el café y los licores son coadyuvantes poderosos que aceleran más o menos el brote de esa embriaguez misteriosa?
III. El teatro de Seraphin[3]
