Poemas en prosa
Poemas en prosa —Todos los hombres —decÃa aquél— han pasado por la edad de QuerubÃn. Es la época en que, a falta de drÃadas, se da un abrazo sin repugnancia al tronco de una encina. Es el primer escalón del amor. En el segundo escalón se empieza a elegir. Estar en disposición de deliberar ya es decadencia. Entonces se busca decididamente la hermosura. Yo, señores, me glorÃo de haber llegado mucho tiempo a la época climatérica del tercer escalón, en que la misma hermosura no basta si no la sazonan perfumes, aderezos, etc. Hasta confesaré que en ocasiones, como a felicidad desconocida, aspiro a cierto cuarto escalón que ha de señalar calma absoluta. Pero en toda mi vida, salvo en la edad de QuerubÃn, he sido más sensible que otro cualquiera a la enervadora necedad, a la medianÃa irritante de las mujeres. Lo que sobre todo me gusta en los animales es el candor. Juzgad, pues, cuánto me harÃa pasar mi última querida.