Poemas en prosa
Poemas en prosa —Yo —dijo el cuarto— he padecido sufrimientos atroces por lo contrario de lo que se le suele echar en cara a la hembra egoÃsta. ¡Mal aconsejados me parecéis vosotros, harto afortunados mortales, cuando os quejáis de las imperfecciones de vuestras queridas!
DÃjose aquello, en tono sobrado serio, por un hombre de aspecto tranquilo y reposado, de fisonomÃa casi clerical, infelizmente iluminada por unos ojos de color gris claro, ojos cuya mirada dice: «Quiero», o «Es necesario», o «Nunca perdono».