El mago de Oz
El mago de Oz –¡Querida mÃa! -exclamó, tomándola en sus brazos y cubriéndola de besos-. ¿De dónde vienes?–Del PaÃs de Oz- contestó Dorothy con gravedad-. Y aquà está Toto también… Y, ¡oh, tÃa Em, cuánto me alegro de estar de nuevo en casa!
