Toledo
Toledo Y ADORAREN EN ELLA Ó BESAREN EN ELLA,
NO CEGARÁN NI SE TULLIRÁN:
É IRÁN AL PARAISO ABIERTOS LOS OJOS.
FUÉ PRESENTADA AL REY JACOB
EN TESTIMONIO DE QUE NO HAY MAS QUE UN DIOS.
De estas dos inscripciones, la primera se conoce desde luego que fué puesta en el lugar en que se conservó hasta el año de 1572, antes de ser ocupada la ciudad por los cristianos. El sangriento carácter de ódio hácia nuestra raza que en ella domina, hubiera hecho imposible la colocacion de este enérgico grito de rebeldia en un lugar tan público cuando las armas castellanas dominaban ya en Toledo.
En cuanto á la segunda, la circunstancia que en ella se espresa de haber sido presentada la piedra que la contiene al Rey Jacob, corrobora el aserto de los que opinan por que el templo se conservó en poder de los mahometanos algun tiempo despues de la reconquista, pues el Rey á que la inscripcion alude, que no puede ser otro que el hijo de Abd-el-mon, Rey de los Almohades, conocido, por Juzeph entre nuestros historiadores, vino á España por los años de 1156 á 1137, posterior á este suceso, y en la cual solo en un edificio religioso destinado al culto de los sectarios del Coran pudo haberse colocado una sepultura con semejante epitafio.