Toledo
Toledo Resulta pues probado, por medio del contenido de estas leyendas, si no de una manera absoluta, al menos con indicios vehementes, el error de los que suponen el la parroquia de San Roman, erigida, como la mayoria de las de Toledo, durante el reinado de Don Alonso VI. Error, que como dejamos dicho mas arriba, patentiza asimismo el carácter propio del primer periodo de la arquitectura á que pertenece esta Iglesia, el cual se reconoce desde luego en la forma de sus arcos en el género de los capiteles que los sustentan y en la disposicion de la planta que la traza.
Abandonada algun tiempo despues esta mezquita por sus posesores los árabes, no sabemos mediante á qué circunstancia sin duda la poderosa familia de los Illanes, que tuvo su palacio contiguo á ella, hubo de tomarla bajo su patronato, como sabemos que por otros magnates se hizo en la misma época con la de Santa Leocadia en la Vega, antes de su reedificacion.
Solo asi se esplica que D. Pedro Illan, padre del célebre D. Estéban, del que mas adelante hablaremos, se titulase con el sobrenombre de Sancto Romano, cognomento que ha dado lugar á que algunos le atribuyesen la ereccion del templo conocido con esta advocacion.