Toledo
Toledo A consecuencia de la discusion entre el Arzobispo de Toledo y Eterio, llegó á noticia del Papa Adriano que Elipando, Ascarico y otros, predicaban lo mismo en nuestra península, y escribió una carta dirigida á todos los Obispos residentes en España, calificando en ella de heregía y blasfemia la doctrina de Elipando y Ascarico con sus compañeros, que decian ser adoptivo el Hijo de Dios.
El Obispo de Urgel, continuando en la propagacion de su error, empezó á estenderle por la Septimania ó Gascuña, territorio perteneciente á la vecina Francia; de modo que ya en 792 no solo se sabia en Alemania la existencia de tal heregía, sino que hasta se llevó á su autor Felix á presencia del Emperador Carlomagno en la ciudad de Ratisbona. Alli se reunió, en el mismo año, un Concilio que condenó el error: Felix le reconoció por tal; y volvió á abjurarle ante el Sumo Pontífice, á cuya presencia fué tambien llevado. Restituido á su Iglesia de Urgel, reincidió en su heregía á causa del trato con el prelado Toledano.