Toledo
Toledo Elipando, en vista de la oposicion que encontraba en España, trató de que la causa se resolviese fuera de ella, escribiendo en compañia de otros de su opinion á Cárlomagno; movido, ya por lo mucho que podia con el Papa, ya tambien por estar bajo su dominio gran parte de Cataluña donde vivia Felix. Escribieron tambien á los Obispos de las Galias, esponiendo, tanto á estos como al Emperador, su manera de pensar; esforzando las razones en que la apoyaban, tomadas de testos mal entendidos y viciados; pidiendo que se examinase este punto, y dando nuevas quejas contra Beato, cuya carta mortilicaba muchísimo á los prosélitos de la nueva doctrina.
Hallábase Carlomagno en Francfort, y juntando en aquella ciudad un Concilio el año de 794, fué nuevamente condenado el error.