Toledo
Toledo Asi arregladas, temporalmente y conforme la índole de los sucesos lo exigian, las dificultades de mas bulto, procedió el nuevo rey á juntar córtes, las que se reunieron en Cuéllar. Los Estados, a una voz y sin distincion de clases, convinieron en apercibirse á la conquista de Granada, empresa con que quiso señalar Don Enrique los principios de su reinado y que con ocasion tan oportuna pudo remitir al parecer de sus súbditos. Al efecto juntóse un numeroso ejército del que formaban parte hasta cinco mil ginetes, y dejando en Valladolid, con amplias facultades para entender en los asuntos políticos durante su ausencia, al Arzobispo de Toledo, persona de mucha consideracion por sus influencias y saber, en compañia del conde de Haro, partióse el rey con su hueste y entrándose por tierra de moros, llegó hasta la Vega granadina. Poco despues, y alentado con la impunidad de esta primera tala, derramó sus gentes por la comarca de Málaga de la que, habiendo asolado con hierro y fuego cuanto halló en su camino, tornó sobre Córdoba donde puso sus reales.