Toledo
Toledo Colocáronlos en una caja de ciprés, y pusiéronlos en un sepulcro de piedra bajo el ara de la capilla de Santa Leocadia, donde subsistieron hasta que, finalmente, fueron trasladados por el Obispo D. Hernando Alvarez, á la Cámara Santa, á fin de que se los tuviese mayor veneracion, quedando desde entonces vacío el sepulcro de piedra. Pusiéronse por este en una caja de plata, de vara y cuarta de largo, y tres cuartas de alto, con relieves, y en cuya parte superior se grabó la siguiente inscripcion tambien de relieve:
ANNO DOMINI MCCC QUINTO NONAS IA
NUARII DOMINUS FERNANDUS ALVARI
OVETENSIS EPISCOPVS TRANSTULIT cor
pora SS. MM. EVLOGII ET LUCRITIAE
IN HANC CAPSAM ARGENTEAM.
Traducida al castellano dice:
En el año del Señor 1305, en las Nonas de Enero, Don[7] Fernando Alvarez Obispo ovetense trasladó los cuerpos de los Santos Mártires Eulogio y Lucricia á esta caja de plata.
En 1737 se llevaron á Córdoba reliquias de ambos Santos, y se colocaron en la ermita del arcángel San Rafael, patron de la ciudad, á 11 de abril del mismo año.