Toledo
Toledo Como, segun quedó expresado en el anterior capítulo, la Iglesia no se halla abierta al culto, carece por completo de altares, pinturas ú otros objetos de arte propios de los edificios religiosos.
Descrita, aunque ligeramente, toda la parte que le ha sido agregada á la sinagoga, despues que pasó al poder de los cristianos, como complemento del estudio arquitectónico de Santa Maria la Blanca, solo añadiremos, antes de concluir, algunas observaciones relativas á la construccion y ornamentacion de la fábrica árabe.
Nótase á primera vista, ya en la disposicion de la planta, compartida en naves como las Basílicas cristianas; ya en la forma de los arcos que se abren en los lienzos divisorios, los cuales son de herradura; ya, por último, en los gruesos y octógonos pilares que los sustentan, el sello de las primitivas construcciones mahometanas. La solidez de estas partes arquitectónicas, sus grandes proporciones, su conjunto sencillo y severo se encuentran conformes en el carácter especial que presentan, con los que, en la breve noticia de la arquitectura árabe española que antecede á estas monografías, hemos señalado en el primer período, al que, merced á estas razones, no vacilamos en atribuirlas.