Brecht_ Ensayos y conversaciones
Brecht_ Ensayos y conversaciones Brecht, por tanto, como ningún otro volvió a comenzar siempre desde el principio. En esto se reconoce, dicho sea de paso, al dialéctico. (En todo maestro del arte hay un dialéctico). «Que el impulso alcanzado —dice Gide— no sirva nunca a la nueva obra». De acuerdo con esta máxima ha procedido Brecht —y con especial valentía, en las nuevas piezas dedicadas al escenario de la emigración.
En una palabra: en base a los ensayos de los años anteriores se había formado un modelo determinado, sólido, del teatro brechtiano. Se denominaba épico y con esta denominación se oponía al teatro dramático en sentido más estrecho, cuya teoría formuló Aristóteles por primera vez. Por eso presentó; Brecht su teoría como «no-aristotélica» - así como Riemann había presentado una geometría «no-euclidiana». Con Riemann desaparecía el axioma de las paralelas; lo que desapareció en esta nueva dramaturgia fue el principio de la «depuración» aristotélica, la purga de los afectos por identificación con el agitado destino del héroe. Un destino que tiene el movimiento de la ola que arrastra al público. (La famosa «peripecia» es la cresta de la ola que cayendo hacia adelante rueda hacia su fin).