Excalibur
Excalibur El mundo se tambalea. Arthur, el hombre que casi unificó Britania, ha sido traicionado por aquellos en quienes más confiaba. Su reina yace encerrada, su corazón hecho trizas, y los antiguos dioses —invocados por el enigmático Merlin— parecen despertar en medio de la oscuridad. Una muchacha desnuda que brilla en la noche, un guerrero que nunca debió volver y un futuro marcado por sangre y fuego anuncian que el fin está cerca. Pero… ¿es este el verdadero final, o el inicio de algo más peligroso?
Llueve sobre el monasterio de Dinnewrac mientras Derfel, viejo guerrero ahora convertido en monje, escribe en secreto la historia prohibida del Emperador Arturo. No en latÃn, no bajo los ojos del obispo Sansum que odia todo lo que Arturo representó, sino en lengua sajona, disfrazando el relato como un evangelio. Esta historia no es de santos ni de mártires. Es una historia de sangre, traición... y amor roto.
—Las mujeres me persiguen en este relato —escribe Derfel—. Pensé que hablarÃa de hombres y guerras, pero fueron ellas quienes torcieron el destino de Britania.
