La fábula de las abejas
La fábula de las abejas Tercero, tratado de subvertir todo orden y disciplina dentro de la Iglesia y, mediante viles e injustas reflexiones acerca del Clero, tratado de concitar desprecio hacia toda religión, para que el libertinaje de sus opiniones aliente e induzca a otros hacia las inmoralidades de sus prácticas.
Cuarto, para poder establecer más efectivamente un libertinaje generalizado, se desacredita a las Universidades y toda la instrucción de la juventud en los principios de la Religión Cristiana se manipula con la malicia y falsedad mayores.
Quinto, para ejecutar más efectivamente esta obra tenebrosa, se emplean artificios estudiados y matices inventados para presentar a la religión y la virtud como perjudiciales para la sociedad y menoscabadoras del Estado, y elogiar el lujo, la avaricia, el orgullo y los vicios de todas clases como necesarios para el bienestar público, que no tienden a destruir la sociedad constituida; más aún, los mismos lupanares reciben apologÃas forzadas y encomios deformados, elaborados en su favor e impresos, con el designio, creemos, de degenerar a la Nación.
Teniendo estos principios directa tendencia a la subversión de toda religión y gobierno civil, nuestro deber para con el Todopoderoso, nuestro amor por nuestro paÃs y el respeto a nuestros juramentos nos obligan a denunciar a[473]