La fábula de las abejas
La fábula de las abejas FULVIA El cuadro holandés que hay en la habitación contigua no tiene nada de ofensivo, pero el establo de Augias, aun antes de haberlo limpiado Hércules, me parecería siempre menos sorprendente que aquellos ondulados pilares, pues nada puede complacer mis ojos que agravie a la vez mi entendimiento. Si deseo que alguien pinte una escena notable que todo el mundo sabe ha ocurrido en un establo rústico, ¿no me engañara si, por el hecho de saber arquitectura, me pinta una habitación que pudiera haber servido de salón o de comedor de cualquier emperador romano? Aparte de que la pobre y ruin condición que nuestro Salvador eligió para venir al mundo es la circunstancia esencial de todo este hecho, pues contiene una excelente moraleja contra la vana pompa y es muy persuasiva para adoptar una humildad que está más que perdida en el cuadro italiano.