La fábula de las abejas
La fábula de las abejas HORACIO La plática de ayer me ha hecho gran impresión. Dijiste algunas cosas muy entretenidas, algunas de las cuales no olvidaré fácilmente. No recuerdo haber mirado nunca dentro de mí mismo tanto como desde la pasada noche, después de despedirnos.
CLEÓMENES Hacerlo con lealtad es un trabajo más difícil y riguroso de lo que se imagina habitualmente. Cuando ayer te pregunté dónde y entre qué gente hay que buscar las personas que, a tu entender, obran según los principios de la virtud, me nombraste una clase en la cual he encontrado muy agradables sujetos que, sin embargo, tienen todos sus flaquezas. Si éstas pudieran eliminarse y si, al mismo tiempo, pudiera recogerse y elegirse lo mejor de las diferentes buenas cualidades que pueden encontrarse en algunos, la mezcla resultante constituiría, sin duda, un hermoso retrato.
HORACIO Si quedara completo en todos los sentidos, sería una gran obra maestra.