La fábula de las abejas
La fábula de las abejas HORACIO Gracias por tu libro.
CLEÓMENES Considero como un gran favor la buena acogida que le has brindado.
HORACIO Confieso haber creído en otra ocasión que nadie podría persuadirme para que lo leyera. Pero tú me dirigiste con habilidad y nada hubiera podido convencerme tan bien como el ejemplo del duelo. El argumento a majori ad minus me impresionó sin que tuvieras necesidad de formularlo explícitamente. Una pasión que puede sojuzgar el temor a la muerte puede también cegar el entendimiento humano y hacer casi todo lo que se le antoje.