La fábula de las abejas
La fábula de las abejas HORACIO Agradezco tu disertación. Me has convencido de algunas cosas que me había propuesto preguntar, pero has dicho otras que debo examinar con más atención, después de lo cual estoy dispuesto a hacerte una visita, pues comienzo a creer que, en lo que toca al conocimiento de nuestra alma, la mayor parte de los libros son muy defectuosos o muy ilusorios.
CLEÓMENES Ningún volumen es más detallado y fiel que la misma naturaleza humana para los que quieran escudriñarla asiduamente. Y creo sinceramente que no te he revelado nada que tú no hubieras descubierto por ti mismo al pensar con atención en ello. Pero nunca estoy más satisfecho que cuando puedo contribuir a entretenerte en cualquier cosa que consideres interesante.