La fábula de las abejas
La fábula de las abejas CLEÓMENES Sobresale en todo. Es muy dulce sin ser empalagosa y nada conozco cuyo gusto pueda comparársele. Me parece un conjunto de diferentes exquisitos sabores que me recuerdan varios frutos deliciosos, los cuales, sin embargo, quedan todos eclipsados ante ella.
HORACIO Celebro que te gustara.
CLEÓMENES Su perfume es también maravillosamente vivificante. Cuando la estabas cortando se difundía por toda la habitación una tal fragancia, que parecía que estaba perfumada.
HORACIO La parte interior de la corteza tiene una oleaginosidad de olor nada desagradable, que se pega a los dedos y permanece allí durante mucho tiempo, pues aunque me he lavado y frotado las manos, el sabor no desaparecerá enteramente hasta mañana por la mañana.
CLEÓMENES Es la tercera que he saboreado procedente de nuestros cultivos. Su producción en estos climas norteños es un ejemplo nada insignificante del esfuerzo humano y de nuestros progresos en la horticultura. Es admirable disfrutar del aire sano de las regiones templadas y poder, al mismo tiempo, cultivar en todas sus fases las frutas que exigen el sol de la zona tórrida.