La fábula de las abejas
La fábula de las abejas CLEÓMENES Todo ello está igualmente incluido en la maldición que después de la caída file pronunciada merecidamente contra toda la tierra. Y si se trata de males reales, han de ser considerados como consecuencias del pecado y como un castigo condigno transmitido a toda la posteridad por la transgresión de nuestros primeros padres. Estoy completamente persuadido de que todas las naciones del mundo y todos los individuos, civilizados o salvajes, de nuestra especie proceden de Set[35], Cam[36] o Jafet. Y como la experiencia nos ha enseñado que los más grandes imperios han tenido su término y que los reinos y estados mejor gobernados se han desmoronado, es cierto también que la dispersión y las aflicciones pueden hacer degenerar al pueblo más civilizado, quedando convertidos los sucesores de hombres muy sabios e instruidos en salvajes de ínfima clase[37].
HORACIO Si esto de que estás completamente persuadido es cierto, lo otro es evidente por sí mismo, a juzgar por los salvajes que todavía subsisten.