El Martí que yo conocí

El Martí que yo conocí

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EL HOMBRE

Aunque se ha escrito mucho sobre Martí, nos convidan a evocarlo una vez más. Quizás nos disculpe el hecho de que vamos a alejarnos de la senda trillada y abordar el asunto desde el punto de vista femenino, casi íntimo.

Curioso es que durante un cuarto de siglo la figura de Martí fue poco estudiada en Cuba.

Todos lo admiraban como patriota, forjador de la independencia, pero en la mente popular no estaban muy claros los perfiles de su personalidad.

En los últimos dos o tres lustros, con el mayor conocimiento de su obra escrita y las magníficas biografías de Mañach, Lizaso y Márquez Sterling entre otras, la figura del Apóstol ha surgido de cuerpo entero ante la visión de sus compatriotas.3

Hay una verdadera sed por enterarse de los detalles de su vida y del alcance de su pensamiento. Hay, quizás, también un anhelo de renovación moral, de virtud, que nos hace volver ansiosos los ojos hacia él para que su espíritu nos guíe y nos ilumine.

No todo el mundo se da cuenta de que Martí, adulto, apenas vivió en Cuba.

Nació en La Habana, pasó aquí su infancia y adolescencia hasta los dieciséis años, cuando fue preso por delito político, e ingresó en el presidio, entregado a los más duros trabajos en las canteras, bajo el ardiente sol del trópico, con grillete y cadena.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker