DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Precisamente. Pero ¿por qué ha de atribuirse la explicación a una profecÃa imposible, cuando todo el secreto queda aclarado por la última religión copiando a la primera?
Esta doctrina era universal; no fue en la mente de ningún hierográmata donde se desarrolló; pues los Avatâras indos son una prueba de lo contrario. De Rougé, después de «comprender más claramente[191]» lo que significaba el «Padre Divino» y el «Hijo» entre los egipcios, no puede, sin embargo, percibir todavÃa cuáles eran las funciones que se atribuÃan al Principio femenino en aquella generación primordial. No lo encuentra en la Diosa Neïth, de Saïs. Sin embargo, cita la sentencia del jefe a Cambises, cuando introdujo a este Rey en el templo saïtico: «Hago conocer a V. M. la dignidad de Saïs, que es la mansión de Neïth, el gran productor [femenino], generador del Sol, que es el primer nacido y que no es engendrado, sino solo dado a luz» —y por lo tanto, fruto de una Madre Inmaculada.