DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Amplió desde luego el reino de la vida mental, destruyendo el contraste de la materia animada e inanimada; hizo aún más: reaccionó sobre el concepto de materia, de la substancia extensa. Porque se hizo evidente que las cosas externas o materiales presentaban la propiedad de la extensión solamente a nuestros sentidos, no a nuestras facultades pensantes. El matemático, para poder calcular figuras geométricas, se habÃa visto obligado a dividirlas en un número infinito de partes infinitamente pequeñas, y el fÃsico no vio lÃmites a la divisibilidad de la materia en átomos. El volumen con que las cosas externas parecen llenar el espacio era una propiedad que ellas adquirÃan solo por lo grosero de nuestros sentidos… Leibnitz siguió hasta cierto punto estos argumentos, pero no podÃa contentarse con suponer que la materia estaba compuesta de un número finito de partes minúsculas. Su inteligencia matemática le obligó a llevar este argumento in infinitum. ¿Y qué fue entonces de los átomos? Perdieron su extensión, y solo retuvieron la propiedad de resistencia; eran los centros de fuerza. Fueron reducidos a puntos matemáticos… Pero si su extensión en el espacio no era nada, tanto más compleja era su vida interna. Suponiendo que la existencia interna, como la de la mente humana, sea una nueva dimensión, no geométrica, sino metafÃsica… habiendo reducido a la nada la extensión geométrica de los átomos, Leibnitz los dotó de una extensión infinita en la dirección de su dimensión metafÃsica. Después de haberlos perdido de vista en el mundo del espacio, la mente tiene, por decirlo asÃ, que penetrar en un mundo metafÃsico, para encontrar y asir la esencia verdadera de lo que aparece en el espacio meramente como un punto matemático… Asà como un cono se genera sobre su vértice, o como una lÃnea recta perpendicular corta un plano horizontal solo en un punto matemático, pero puede extenderse al infinito en altura y profundidad, asimismo las esencias de las cosas reales tienen solo una existencia puntual en este mundo fÃsico del espacio; pero tienen un infinita profundidad de vida interna en el mundo metafÃsico del pensamiento[640].