La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros Mis desprecios no se detuvieron ni en los mismos sintos, es decir, en aquellos otros religiosos de Sin-Syu, o sintoÃsmo, cuya divisa es la de «fe en los dioses y en el camino de los dioses», porque practican un culto absurdo a los llamados «espÃritus de la naturaleza». AsÃ, me capté no pocos enemigos, porque los sinto-kanusi, o maestros espirituales de este culto, pertenecen a la aristocracia japonesa, con el propio mikado a su cabeza, y los secuaces del mismo constituyen el elemento más sabio de todo el Japón. No olvidemos que los kanusi, o maestros del sintoÃsmo, no proceden de ordenación regular alguna conocida ni forman casta aparte. Como jamás alardean de poseer poderes ni privilegios que les eleven sobre los demás, y visten como los seglares, pasando como meros estudiantes de las ocultas ciencias del espÃritu, más de una vez tuve contacto con ellos sin sospechar siquiera su elevada categorÃa.