La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros Al oír aquello mi primera impresión fue, como siempre, la de la sonrisa escéptica. Aunque sin fe jamás en ellos, yo había oído en Europa hablar de pretendidos clarividentes, de sonámbulos magnetizados y otras cosas análogas, por lo que, desconfiado, presté, no obstante, mi silencioso consentimiento.