La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros Un día en el que el anciano capitán nos relataba supersticiosas historias marineras, un infatuado y pedante misionero inglés nos recordó aquella frase de Fielding de que «la superstición da al hombre la estupidez de la bestia», pero, en el mismo instante que tal decía, vile vacilar de un modo extraño y detenerse bruscamente, mientras que yo, que había permanecido alejado de la conversación general, creí leer claramente en la aureola de vibrantes radiaciones que desde hacía muchos días percibía sobre todas las cabezas las palabras con que Fielding concluía su proposición: «… y el escepticismo le torna loco».