Martín Rivas
Martín Rivas Vio entonces el pacífico ciudadano tornarse en foro de acalorados debates a su estrado; abrazaron los hermanos diverso bando los unos de los otros; hijos rebeldes desobedecieron la voluntad de los padres, y turbó la saña política la paz de gran número de familias. En 1850, y después en 1851, no hubo tal vez una sola casa de Chile donde no resonara la descompuesta voz de las discusiones políticas, ni una sola persona que no se apasionase por alguno de los bandos que nos dividieron. Licurgo no habría podido aplicar entonces en Chile su ley sobre los indiferentes a la cosa pública, porque no habría hallado delincuentes.
La Sociedad de la Igualdad llevaba ya celebradas cuatro sesiones antes del 19 de agosto, en que tuvo lugar la famosa sesión llamada comúnmente de los palos.
En aquella noche era también cuando Martín Rivas debía asistir por primera vez a la nocturna tertulia de su protector.