El Decamerón
El Decamerón —Mujer, antes de encolerizarte escucha lo que quiero decirte. He amado a Spinelloccio como a un hermano, y ayer, sin que él lo supiera, descubrà que mi confianza en él ha conducido a que con mi mujer yazca como contigo. Mas, como le quiero, no deseo tomar más venganza que hacer aquello que él me ha ofendido, y pues ha hecho suya a mi mujer, yo me propongo hacerte mÃa a ti. Si no quieres, en otra le cogeré, porque, no deseando dejar esta ofensa impune, le haré un mal tercio de que habréis de lamentaros los dos.
La mujer, al oÃrle, creyó a Zeppa en vista de sus muchas aserciones, y dijo:
—Zeppa, pues sobre mà debe recaer esta venganza, me amoldo, si me hablas verdad, a hacer lo que me dices, siempre que quedes en paz con tu mujer, como yo, pese a todo, pienso con él quedar en paz.
A lo que Zeppa repuso:
—De cierto que asà lo haré, y además te daré una joya tan cara y bella como no hayas tenido nunca.