La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía ”Todo el linaje humano procede de un mismo origen. Uno sólo es el autor de todas las cosas: uno sólo el que las gobierna. Él es el que ha dado a Febo sus rayos y a la luna sus cambiantes fases. Él puso al hombre en la tierra y a los astros en el cielo; Él ha encerrado en el cuerpo humano el alma que sacó de las celestes alturas: todos los hombres, por consiguiente, tienen un origen nobilísimo.
” ¿Por qué, pues, os jactáis de la prosapia de vuestros antepasados? Si miráis a vuestro principio y reconocéis que Dios es vuestro creador, nadie habrá que no sea noble; si no es que, por entregarse al vicio, reniega de su origen.
1.– ”Hablemos de los placeres del sentido, cuyo deseo llena de ansiedades y cuya satisfacción agobia con remordimientos.
2.– ”¡Cuántas enfermedades, qué dolores tan insufribles, fruto del vicio, causan los placeres a los que a ellos se entregan!
3.– ”Desconozco el atractivo que puedan tener los arrebatos de placer; pero que terminan en la tristeza y en el abatimiento lo comprenderá todo aquel que recuerde los extravíos de sus propias pasiones.
