La Consolación de la filosofÃa
La Consolación de la filosofÃa 1.– â€Hasta aquà no he hecho otra cosa que mostrarte cuáles son las apariencias de la felicidad engañosa; hora es ya de que conozcas dónde se encuentra la dicha de verdadâ€.
2.– “Todo lo he comprendido —dije—, y ya no se me oculta que las riquezas no dan la suficiencia, ni la monarquÃa el poder, ni las dignidades granjean los honores y el respeto, ni la gloria proporciona la celebridad, ni los placeres el contentoâ€.
“¿Y has percibido las razones de por qué ello es asÃ?â€
3.– “Creo haberlas entrevisto corno a través de un pequeño resquicio; mas quisiera de ti me las hicieras ver más claramenteâ€.
4.– “Es cosa fácil. Pues lo que por naturaleza es uno y simple, el hombre lo divide y descompone con un error que le lleva desde la verdad y lo perfecto a la mentira y a la imperfección.
â€Â¿Crees tú que aquello que de nada necesita tampoco carece de poder?â€
“Evidentemente, asà es.
5.– “Bien respondido, puesto que si en algún aspecto un ser se muestra débil, forzosamente tendrá que apelar a la ayuda de otroâ€.
