La Consolación de la filosofÃa
La Consolación de la filosofÃa 22.– â€Â¿Y si alguno —repuse— quisiera conseguir todas estas cosas a la vez?â€
“El tal ciertamente buscarÃa la felicidad suma; pero ¿acaso la encontrarÃa en bienes que, según hemos demostrado, no la pueden proporcionar?â€
23.– “De ningún modo†—respondÃ.
“Por consiguiente, no se debe buscar la felicidad en bienes particulares que aparentemente prometen lo que se apetece
“Lo comprendo; nada mas cierto
24.– “Te he hecho ver en conjunto cómo se ofrece a los hombres el señuelo de la falsa felicidad y la razón de semejante apariencia. Vuelve ahora los ojos de tu mente en sentido contrario y podrás contemplar la felicidad verdadera, según te he prometidoâ€.
25.– “Un ciego podrÃa verla —dije— y ya puedo decir que me la has mostrado al descubrirme las causas de la falsa dicha.
26.– â€Pues si no me engaño, aquella será verdadera y perfecta felicidad que nos otorgue suficiencia, poder, honores, celebridad y goce.