La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 27.– ”Y para que te persuadas de que he penetrado tus enseñanzas, aún diré más: es cosa clara que la felicidad que permita poseer en verdad uno solo de estos bienes es la felicidad total, porque todos ellos son la misma cosa”.
28.– “¡Oh, mi amado discípulo! ¡Cuán feliz te considero al ver que piensas de este modo! Pero no olvides una precaución”.
“¿Cuál?”
29.– “Crees que en este mundo mortal y perecedero hay algún bien que te pueda llevar a la posesión de la felicidad ?“
“De ninguna manera, pues tan claramente me lo has demostrado que toda otra explicación sería superflua”.
30.– “Por consiguiente, los bienes de este mundo parece que dan a los hombres cierta semblanza de la felicidad verdadera o bien satisfacciones incompletas que no sacian: pero nunca la dicha verdadera y perfecta”.
“De completo acuerdo”.
31.– “Ya, pues, que conoces cuál es la felicidad real y cuál la aparente, sólo te falta saber dónde podrás encontrar la verdadera”.
“Es lo que con vehemencia deseo desde hace mucho tiempo”.