La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 9.– “Por lo tanto, debes conceder que la unidad y el bien se identifican; porque las causas que por su naturaleza producen los mismos efectos tienen que ser de idéntica sustancia”.
“No puedo negarlo”.
10.– “¿No ves, en efecto, que las cosas existentes subsisten en tanto conservan la unidad y, por el contrario, perecen y se destruyen cuando la pierden?”
11.– “¿Cómo así?”
“Por ejemplo, en los seres animados, mientras el alma y el cuerpo permanecen unidos formando un todo, se puede decir que existe aquel ser vivo; pero destruida la unidad por la separación de los dos elementos, el ser viviente deja de existir.
12.– ”Igualmente, mientras el cuerpo conserva su estructura orgánica por la unión de sus miembros, aparece como cuerpo humano; mas si se disgregan y separan las partes que lo integran, ya no es lo que era.
13.– ”Considerando todos los seres, cualesquiera que sean, se verá claramente que subsisten mientras permanecen unos; y mueren en el momento en que pierden su unidad”.
“Hago presentes a mi memoria —añadí— multitud de seres, y veo que todos obedecen a esta ley”.