La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 20.– ”Pero la naturaleza da a cada ser lo que le es más adecuado; y todo lo dispone para impedir que perezca en tanto sus propias condiciones le permitan subsistir.
21.– ”¿Qué dirás al ver cómo los vegetales, hundiendo, por así decirlo, sus boquitas en el interior de la tierra, absorben su alimento por las raíces y difunden el vigor y la vida a través de la médula y de la corteza?
22.– ”¿Y no observas cómo las partes tiernas, la médula por ejemplo, son interiores y van protegidas exteriormente por la resistencia de las partes leñosas, viniendo a ser la corteza un como escudo que permite soportar las inclemencias del tiempo?
23.– ”Por ahí comprenderás cuán próvida es la naturaleza en propagar todas las especies por medio de la multiplicación de las semillas.
24.– ”¿Quién no sabe que estas semillas son organismos capaces no sólo de asegurar su propia existencia sino de perpetuar la vida sin interrupción?
25.– ”Viniendo ahora a los seres inanimados, ¿no buscan también a su modo lo que les es más propio?