La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 11.– “Ahora bien, para gobernar al mundo Dios no tendrá necesidad de ayuda alguna exterior; de lo contrario, si algo necesitara, por pequeña cosa que fuera, ya no gozaría 1 de plena suficiencia”.
“Forzoso es reconocerlo”.
12.– “Por consiguiente, Dios lo gobierna y dispone todo por sí mismo”.
“Exacto”
13.– “Pero hemos demostrado que Dios es el Bien “Lo recuerdo”.
14.– “En consecuencia, es Él quien dirige todas las cosas por y para el Bien, ya que todo lo conduce por sí mismo, y ya se ha demostrado que Él es el Sumo Bien; es, en cierto modo, el timón o gobernalle que mantiene estable e incorruptible la máquina del universo”46.
15.– “Enteramente de acuerdo —dije—; ya de inmediato comprendí que ibas a hablar en este sentido”.
16.– “Te creo —añadió—, pues me parece que ahora vas abriendo los ojos con más atención para discernir la verdad; y no menos claramente comprenderás lo que ahora voy a decirte”.
“¿Sobre qué?”