La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 17.– “Tenemos derecho para pensar que Dios todo lo dirige con el timón del bien, y que todas las cosas, según hemos probado, llevan en sí una enérgica tendencia hacia el bien. En vista de esto no se puede poner en duda que todas las cosas se dejan gobernar voluntariamente y se colocan espontáneamente a las órdenes del que las dirige”47.
18.– “Forzoso es que así sea; tal gobierno no sería feliz, si se convirtiera en yugo de rebeldes y no fuera la salvaguardia de los dóciles”.
19.– “¿No hay, por tanto, cosa que puede ir contra Dios sin oponerse a la Naturaleza?”
“No la hay.”.
20.– “Por otra parte, una tentativa semejante, ¿podría conseguir algo contra aquel en quien reside todo poder y que es dueño de la suma felicidad?”.
“Nada conseguiría”.
21.– “¿Luego no hay nada que pueda o quiera oponerse a ese Bien Supremo?”
“No creo que lo haya”.
22.– “Es decir, que hay un Bien Sumo que todo lo gobierna con firmeza y suavidad”.