La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 8.– ”¿Y cuál es su recompensa? La más hermosa y grande entre todas: recuerda aquel corolario importantísimo que te demostré hace poco, y a base de él razona.
9.– ”Si la felicidad es el bien mismo, es cosa clara que los buenos, por el mero hecho de serlo son felices.
10.– ”Y habiendo probado que todo el que es feliz se ha convertido en dios, es indudable que los buenos tienen una recompensa que nunca perecerá, que ningún poder humano disminuirá y ninguna perversidad oscurecerá: a saber, llegar a ser dioses.
11.– ”Siendo esto así, el sabio no puede dudar de que es inevitable el castigo de los malvados; por ser el bien y el mal contradictoriamente opuestos, como el castigo y el premio, es forzoso que al premio del bien corresponda como contrapartida el castigo del mal.
12.– ”Luego si los hombres honrados tienen como premio su misma honradez, los perversos tendrán como castigo su propia perversidad. Y todo el que sufre un castigo sabe que soporta un mal.