La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 13.– ”Por lo tanto, si los malvados se juzgan a sí mismos con imparcialidad, ¿podrán creerse libres de todo castigo, viendo que no solamente están alcanzados sino profundamente corroídos por su perversidad, lo que constituye el mayor mal de los males?
14.– ”Considera ahora el castigo que arrastran los malos, en contraposición de la recompensa de los buenos. Poco ha te enseñé que todo lo que existe es uno y que todo lo que es uno es bueno; de donde se desprende que todo lo que existe es bueno.
15.– ”De esta suerte, todo lo que se aparta del bien deja de ser. Luego los malvados dejan de ser lo que antes eran. Fueron hombres, como lo revela también el aspecto de su cuerpo; por consiguiente, al entregarse a la maldad han perdido su naturaleza humana.
16.– ”Y como únicamente la honradez puede colocar a un hombre por encima de los demás, forzosamente la maldad que lo aparta de su naturaleza, lo sitúa por debajo de todo lo que constituye valores humanos; luego aquel que se ha dejado transformar por el mal o por el vicio no puede ser considerado como hombre.